Hubo una vez un alpinismo artesanal, que aprovechaba el material de ferretería para emplearlo como herramienta de progresión y protección de los itinerarios y recorridos. Hubo un momento del alpinismo en el que los sacos de plumas se los podía hacer unx mismx. No me malinterpretéis, no estoy lanzando suspiros al cielo anhelando el retornoSigue leyendo «Nº5: La Máquina»
