Y, de repente, aconteció eso que tanto temo: el insomnio… El sueño es uno de los refugios de mí —de fuga de mi mismidad—, uno de los lugares de despersonalización a los que darme sin más, un lugar de abandono y pura confianza en despertar viva a la mañana siguiente. Lloro de desesperación en variasSigue leyendo «Nº8: Insomnio»
